Síndrome del compartimento lateral

Cualquier afección que provoque un aumento de la presión dentro del espacio del compartimento cerrado comprime los vasos sanguíneos locales, comprometiendo el suministro de sangre a los músculos y nervios dentro del compartimento.Si el aumento de la presión es muy rápido, puede provocar daños en los tejidos nerviosos y musculares, y si su progresión es lenta (crónica), da lugar a ciertos síntomas.Todo este fenómeno se denomina Síndrome Compartimental.

Causa:

Un aumento de la presión dentro del compartimento fascial puede resultar de un aumento de la sustancia tisular del compartimento; la fascia no resistente no admite el aumento de tamaño, lo que provoca una acumulación de presión. Este aumento de la sustancia compartimental puede producirse debido a:

  • Lesión aguda que provoca acumulación de sangre y líquido inflamatorio (Síndrome compartimental agudo)
  • Exceso de esfuerzo de los músculos, que provoca un aumento de la presión dentro del compartimento (Síndrome Compartimental de Esfuerzo Crónico); la hipertrofia muscular (aumento del tamaño muscular debido al ejercicio) puede ser un factor

El síndrome de compartimentos laterales rara vez se produce de forma aislada, y generalmente se observa cuando hay varios compartimentos involucrados.La cicatrización de la fascia circundante, los músculos hipertónicos incondicionados y las anomalías posturales aumentan el riesgo de desarrollar síndrome compartimental.

Síntomas:

  • Hay dolor y una sensación de presión en el lado lateral de la parte inferior de la pierna.
  • El dolor suele ser intenso y puede haber sensibilidad e hinchazón asociadas.
  • La piel que recubre la pierna hinchada aparece pálida, brillante y estirada.
  • el Dolor se agrava por la actividad.Entumecimiento en las extremidades, también puede haber parastesia (ardor u hormigueo) debido a la compresión de los nervios.

Diagnóstico:

El diagnóstico se realiza generalmente combinando signos y síntomas de presentación con los resultados de otras investigaciones. Las radiografías o tomografías computarizadas ayudan a revelar fracturas óseas y lesiones de tejidos blandos, así como a descartar otras afecciones.Puede utilizarse un aparato sencillo para medir la presión dentro del compartimento.

Tratamiento:

El descanso es la clave para una curación exitosa. Sin embargo, si hay una lesión y la afección es claramente aguda, se requiere una intervención quirúrgica inmediata.

El tratamiento quirúrgico incluye hacer cortes en la fascia circundante para descomprimir los tejidos dentro del compartimiento. Este procedimiento se denomina fasciotomía. En casos graves, la herida se puede dejar abierta para el drenaje. El cierre se realiza en un segundo procedimiento quirúrgico unos dos o tres días después.

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