¿Cuáles son las intervenciones más eficaces para reducir la obesidad infantil?

RESPUESTA BASADA EN LA EVIDENCIA

Los esfuerzos para aumentar la actividad física o disminuir las actividades sedentarias han mostrado algún beneficio a corto plazo, y agregar cambios en la dieta puede ser más efectivo. Dirigir intervenciones a los padres, terapia familiar intensiva, programas integrales basados en la escuela y seleccionar niños motivados para el cuidado de subespecialidades puede mejorar el éxito. (Grado de recomendación: B, basado en ensayos controlados aleatorios de mala calidad y revisiones sistemáticas heterogéneas. Otras estrategias potencialmente eficaces a corto plazo incluyen exámenes de detección con índice de masa corporal (IMC) para la edad (grado de recomendación: C, extrapolación de estudios de cohortes e investigación ecológica) o asesoramiento dietético (grado de recomendación: D, ECA de baja calidad conflictivos). Actualmente no hay medicamentos aprobados para la terapia pediátrica de la obesidad en los Estados Unidos.

Resumen de datos probatorios

La obesidad pediátrica aumenta el riesgo de desenlaces adversos en la edad adulta, independientemente del IMC del adulto.1 Los ensayos destinados a reducir la obesidad infantil adolecen de serias limitaciones metodológicas. No se dispone de pruebas a largo plazo (> 2 años). Muchas intervenciones aparentemente eficaces están fuera del alcance de los médicos de atención primaria. Un resumen detallado está disponible en línea en: http://www.FPIN.org.

Varios estudios han examinado el valor de los cambios aislados en la dieta o el nivel de actividad. Los ensayos controlados aleatorizados y los estudios de cohortes retrospectivos de consejos dietéticos por sí solos muestran eficacia a corto plazo (semanas a meses).1 En la mayoría de los casos, se trata de cuidados intensivos de subespecialidad para niños extremadamente obesos que superan entre un 120% y un 140% su peso corporal ideal. Los ensayos sin una selección cuidadosa de niños motivados tuvieron tasas de abandono escolar de hasta el 87%. Un ECA italiano mostró una reducción del 12% en el número de niños obesos en las escuelas que recibían consejos dietéticos multimedia, en comparación con un aumento del 5% al 6% en las escuelas que solo recibían consejos por escrito o sin ellos.2 Varios ECA redujeron la obesidad introduciendo o mejorando la actividad física en la escuela.1 Dos ECA que desalentaban la actividad sedentaria a través de asesoramiento o programas escolares también redujeron la obesidad.3,4

Dos ensayos más grandes integraron consejos sobre dieta y ejercicio en los planes de estudio escolares. Un estudio enfatizó la mejora de los menús escolares, pero no se observó diferencia porque los niños se compensaban con comer en exceso en el hogar.5 El otro hizo hincapié en la reducción de las actividades sedentarias y encontró tasas más bajas de obesidad en las escuelas de intervención, pero solo para las niñas.6 Un tercer ensayo proporcionó asesoramiento dietético y conductual basado en la familia, pero enfatizó el aumento de la actividad física o la disminución de la actividad sedentaria.7 Ambas estrategias resultaron en una reducción de la obesidad en comparación con los controles. Una revisión sistemática respaldó el enfoque combinado de estos ensayos, encontrando que las intervenciones con dieta y ejercicio eran superiores a las intervenciones con dieta solas.8

Cierta evidencia apoya enfocarse en la familia en lugar de solo en el niño. Una revisión sistemática encontró que la terapia familiar previno la obesidad pediátrica.9 Un ECA encontró que centrarse en los padres como único agente de cambio era superior a centrarse en el niño.10

Recomendaciones de otros

El consenso de expertos promueve la detección debido al aumento de la incidencia de la obesidad y la morbilidad y mortalidad asociadas.11 La Oficina de Salud Maternoinfantil recomienda un objetivo principal de alimentación y actividad saludables. Recomiendan tratar cuando el índice de masa corporal es >percentil 95, y evaluar la disposición del niño y la familia a cambiar. Las estrategias principales son comenzar temprano, involucrar a la familia, promover las habilidades de crianza, aumentar la actividad y reducir la ingesta de alimentos altos en calorías. También recomiendan apoyo continuo para mantener la pérdida de peso.9

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